es prohibido, perdido en el tiempo
se ha ido acumulando
como las horas en las manillas del reloj
esas horas que queriendo beberlas, queriendo tenerlas...
se diluyen en tu cuerpo
no te lleves la tierra,
no te lleves las ansias...
no cruces la línea,
quédate en mi,
quédate en mi Jerusalén, en mi frontera...
arráncame a besos esa mortaja
desata cada muro,
ábrete paso en mi piel, en mi país
que ahora es tuyo, deja que Jerusalén, sea testigo de esta invasión
de esta ocupación sin limites
de esta ocupación que tiene tu cuerpo en mi desierto............
GAVIOTA |